Todo sobre las temibles polillas

Polillas
Polillas (Tinea semifulvella)

Si bien no ponen en riesgo nuestra vida, sí lo hacen con la durabilidad de costosos objetos materiales que tenemos en nuestro hogar, tales como las prendas de vestir, los alimentos y los muebles. Es importante no confundir a las polillas con otras mariposas nocturnas también incluidas en el orden de los lepidópteros, aunque son insectos de mucho mayor tamaño que las polillas y totalmente inofensivos.

El término también englobaría otros insectos integrantes en el orden de los coleópteros.

Debes estar muy atento, ya que durante meses es probable que no veas ninguna, pero una vez que divisas una volando en tu hogar, no creas que fue producto de haber dejado la ventaja abierta, sino que es seguro que hay un importante grupo dentro de tu guardarropa dándose ya un opíparo festín con tu ropa.

Problemas que aparecen en casa cuando aparecen las polillas

Cuando hay polillas en nuestra casa, el sinónimo más preciso parece ser “destrucción”, pero veamos específicamente qué es lo que destruyen:

Ropa: existen diversas clases de fibras que les apetecen, pero la lana es su favorita. Sin embargo, si eres de los que aún conservan prendas y accesorios de piel en el armario y si te has adherido a la moda de las plumas, debes tener en cuenta que las polillas hallarán en ellas un muy buen platillo principal. Las buenas noticias es que todo lo sintético que tengas, estará a salvo de este voraz insecto.

Libros: la parte de los libros y revistas que les fascina son los hongos que se forman en la parte en que se ha colocado el pegamento. De todas formas, es indistinto, porque el libro quedará diezmado.

Madera: ¿has revestido tu casa con lambriz? ¿Tienes una bonita colección de muebles de madera? Las polillas podrían arruinar esta bella decoración y estilo en menos tiempo del que crees. Pero es necesario hacer algo al respecto, ya que el problema no son solo los antiestéticos agujeros que dejarán en la superficie de la madera, si que cuando se trata de sillas, un día puedes encontrarte desplomado en el suelo al intentar sentarte. Ellas se comen el mueble por dentro y te dejan una capa aparentemente sólida por fuera, pero lo cierto es que literalmente los vacían.

Las mejores formas de eliminar a las polillas

Polilla de la ropa (tineidos)

Por supuesto que la naftalina es el veneno por excelencia para estos enemigos de los atuendos, sin embargo, si prefieres algo natural, puedes poner en una bolsita de tela unas cuantas cáscaras de naranja y limón y colgarla en medio de tus prendas. El clavo de olor también las mantiene alejadas, y la ventaja es que no mancha la ropa, por lo que puedes utilizarlo directamente en los bolsillos de cualquiera de tus prendas.

Polilla de los libros (gorgojos)

El primer paso es sacudir el libro en una ventana, balcón o jardín. Si no tienes nada de esto, simplemente pásale un trapo apenas húmedo por la parte de arriba y de abajo. El segundo paso consiste en hacer una preparación de una parte de cloro y cinco partes de agua; con un trapo húmedo se pasará este preparado al libro, con la precaución de utilizar guantes, por cada unión que el libro tenga, ya que es justamente allí donde encuentran su hábitat las polillas. Por último, secarás al libro con el aire caliente del secador durante sesenta o setenta minutos. Esto último terminará de matar a los huevos y larvas que hayan podido quedar.

Polilla de los muebles (carcoma)

Hay que atacar el problema hacia adentro, por lo que le inyectaremos una buena cantidad de insecticida específico para polillas o parafina líquida si prefieres una solución más natural. Asegúrate de llenar cada uno de los agujeros. Recubre el mueble con film adherente, ajústalo bien con cinta adhesiva y apártalo de los demás muebles durante dos semanas. Esto hará que las polillas se asfixien. El mueble estará pronto para ser restaurado.

Foto: Sarefo/CC BY-SA 3.0