Mecanismos de defensa de los insectos ¿Todo estrategias!

Mecanismos de defensa de los insectos
Juan Cuervo/CC BY 2.0

Los insectos integrantes de la Clase Insecta del Phyllum Arthropoda, son animales muy numerosos, existen aproximadamente 914 mil especies, con formas y coloraciones heterogéneas, caracterizados entre otros aspectos, por disponer de una exoesqueleto rígido, al ser invertebrados carecen de columna vertebral, por lo cual la primera protección la provee esa cubierta de naturaleza quitinosa. Además de esto, están dotados de diversas estructuras que les sirven para defenderse ante los enemigos y han adoptado también una variedad de comportamientos que les han permitido sobrevivir las adversidades, las próximas líneas describen precisamente este tema, los mecanismos de defensa de los insectos, con algunos ejemplos representativos.

Clasificación de los mecanismos de defensa de los insectos

Los mecanismos de defensa de los insectos se pueden clasificar en dos categorías, los primarios y los secundarios. Los primeros involucran la línea defensiva que se encarga de evitar que el insecto se encuentre ante una amenaza, es decir, son los mecanismos preventivos; por su parte, los segundos son los que intervienen después de que el insecto ha sido atacado, para evitar la captura y muerte, por lo que intentan que el ataque fracase y el insecto escape y sobreviva.

Mecanismos de tipo primarios

Entre los mecanismos de defensa de tipo primarios destacan los siguientes.

Coloraciones crípticas

Comprenden distintos tipos de camuflaje de los que disponen los insectos gracias a sus coloraciones para asemejarse a su entorno y poder ocultarse de los depredadores. Estos mecanismos de defensa de los insectos abarcan coloraciones que se asemejan a sustratos, hojas vivas y secas, piedras, ramas, troncos de árboles, entre otros. Estas tonalidades además pueden conjugarse con algunas conductas como por ejemplo mantenerse en calma y con extrema quietud.

Coloraciones aposemáticas

Este tipo de coloraciones posee la finalidad de advertir a los enemigos, por lo que no espera que los insectos que las usan pasen desapercibidos y se oculten, sino todo lo contrario, ser vistosos y llamar la atención, pero advirtiendo que no son presas benéficas ni convenientes, bien sea por su sabor repugnante, por ser venenoso y tóxico o por estar armado de estructuras defensivas. Las tonalidades más comúnmente empleadas en estos mecanismos de defensa de los insectos incluyen azul y rojo, además de algunas combinaciones con amarillos, rojos, negros y también naranjas.

Mimetismo

Consiste en las imitaciones o similitudes entre dos seres vivos, el primero denominado modelo y el último imitador, con el fin de protección o la obtención de algún tipo de beneficio para su supervivencia. En este caso particular el imitador es un miembro de la Clase Insecta que utiliza la semejanza con modelos o especímenes nocivos, desagradables o peligrosos como herramienta defensiva o protectora. Este tipo de mecanismo puede involucrar algunos modelos inanimados (aparte de seres vivos), además de similitudes comportamentales y químicas, aparte de las morfológicas.

Mecanismos de tipo secundarios

Los mecanismos secundarios también son heterogéneos e incluyen de manera resaltante los que se listan a continuación:

Ataque agresivo y escape

Estos mecanismos de defensa de los insectos son múltiples e incluyen el escape activo y respuestas agresivas como morder, picar y también aguijonear. Para ello utilizan sus estructuras como el aparato bucal con su mandíbula y dientes y los apéndices abdominales.

Tanatosis

Se trata del comportamiento que efectúan algunos insectos, ante las amenazas se hacen los muertos, se dejan caer y quedan en inmovilidad como estrategia defensiva.

Coloraciones deslumbrantes y de desvanecimiento

Las coloraciones deslumbrantes, también llamadas relámpago, son otros de los mecanismos de defensa de los insectos y consiste en dejar visible alguna zona del cuerpo con morfologías y tonos brillantes que deslumbren a los atacantes para poder efectuar un escape exitoso. Por el con contrario, las coloraciones de desvanecimiento, muestran en el momento oportuno alguna tonalidad que confunda al insecto con el entorno para que el depredador los pierda de vista.

Defensa química

Los mecanismos de defensa de los insectos incluyen gran diversidad de sustancias químicas, venenosas, irritantes, peligrosas, desagradables o repelentes que son secretadas por las glándulas que poseen, tanto en las formas larvarias como las adultas. De esta manera existen por ejemplos orugas urticantes con cerdas venenosas e irritantes, las abejas, avispas y abejorros fabricantes de moléculas tóxicas y venenosas o los coleópteros con sus sustancias ácidas, entre otros insectos que utilizan su arsenal químico para protegerse.

También los mecanismos de defensa de los insectos incluyen la protección a los huevos por medio de sustancias químicas que pueden ser tóxicas o irritantes, además de las distintas feromonas de alarma que inducen a conductas particulares que van desde la huida hasta el ataque activo.

Ejemplos de mecanismos de defensa de los insectos

A continuación se mencionan algunos ejemplos peculiares de los diferentes mecanismos de defensa de los insectos en algunas especies en cuestión.

La mariposa hoja Consul electra: insecto del grupo de los lepidópteros que se defiende a través de coloraciones crípticas o camuflaje, ya que como su nombre común lo indica, su apariencia semeja en color y forma a una hoja, con lo que es confundida perceptualmente con el entorno donde se encuentra.

Grillo Galacris sp.: este invertebrado imita con sus coloraciones pardas y ocre al escarabajo lanzador de ácidos, cuyo nombre científico es Pherosophus agnathus como mecanismos de defensa ante sus posibles depredadores.

Avispas: un ejemplo típico de los mecanismo de defensa de los insectos está presenta en las avispas, las cuales poseen un aguijón y armamento químico secretado por las glándulas de Koschevnikov y la de Dufour para defenderse de sus adversarios, cuando una avispa es afectada libera una feromona, el acetato de isopentilo, para que sus compañeras ejecuten la acción de aguijonear y hacer frente a la agresión. Además que sus coloraciones son aposemáticas para advertir a los adversarios el peligro que representan.

Drepanotermes rubriceps: termitas que al ser perturbadas ejecutan movimientos oscilatorios mientras van emitiendo una feromona de alarma que induce a ejecutar múltiples intentos de mordedura al enemigo.

Nemoptera bipennis: un insecto diurno que se caracteriza por un vuelo lento, pero cuando se siente amenazado realiza una huida con un vuelo más veloz y luego se posa en la vegetación desplegando sus estructuras alares para dejar a la vista una coloración que se confunde con el entorno.

Autores consultados

  • De la Cruz, J. (2006).
  • García, A. (2015).
  • García, H. (2007).
  • Guerrero, A. (1988).
  • Monserrat, V. (2015).
  • Padilla, F.; Flores, J. (2012).
  • Palottini, F. (2014).
  • Tay, J.; Castillo, L.; Sánchez, J.; Romero, R. (1999).

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