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Diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos

Diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

Los artrópodos constituyen el grupo zoológico con mayor importancia en diversidad en todo el planeta. Este grupo de animales incluye el mayor número de especies y además la mayor diversidad de formas adaptativas. En el filo de los artrópodos, los arácnidos conforman un grupo separado incluido en el subphylum Chelicerata. Dentro de los arácnidos se puede apreciar un conjunto de características que causan notables diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos.

En conjunto, los artrópodos están conformado por animales invertebrados que poseen segmentación corporal y un exoesqueleto que los diferencias notoriamente del resto de los grupos animales del mundo. En la actualidad se reconocen cuatro grandes grupos claramente diferenciables entre sí: el grupo de los arácnidos (pertenecientes al subfilo Chelicerata dentro de los artrópodos) que en su mayoría son de vida terrestre; los crustáceos (subfilo Crustacea) que habitan generalmente en el agua, tanto dulce como salada; los insectos (subfilo Hexapoda) que están ampliamente distribuidos en el mundo, finalmente los Miriápodos (ciempiés y milpiés del subfilo uniramia) que aunque menos diversos y conocidos también se encuentran en una amplia diversidad de hábitats.

A pesar de que a grandes rasgos estos grupos de artrópodos son diferentes entre sí, muchas veces se confunden arácnidos con insectos, e incluso insectos y crustáceos con arácnidos, mientras los ciempiés y milpiés son, en general, más fácilmente reconocibles. Son muchas las características que proporcionan diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos, desde el plan corporal hasta los apéndices locomotores, posiciones tróficas, entre otras.

Diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos: Plan corporal

El plan corporal de los artrópodos es característico de cada uno de los grupos anteriormente mencionados, y constituye una importante diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos.

En el caso de los arácnidos, el cuerpo se encuentra característicamente dividido en dos grandes regiones. En primer lugar tenemos el cefalotórax o prosoma, donde se encuentra fusionada la cabeza y el tórax, a partir del cual surgen las articulaciones , un segundo segmento denominado opistosoma u abdomen, donde se encuentra el ano y algunas estructuras accesorias como las hilanderas de las arañas.

En los grupos de arácnidos más representativos podemos citar las arañas (orden Araneae), los ácaros y garrapatas (orden Acari) y los escorpiones (orden Scorpionida). Debemos resaltar además, que dentro de los arácnidos se incluyen 8 órdenes de arácnidos, los cuales, aunque se componen de un menor número de especies que los antes mencionados, comparten entre sí muchas características comunes.

Por otro lado, los crustáceos engloban principalmente artrópodos que habitan ecosistemas acuáticos de agua dulce y salada, e incluyen animales bien conocidos como los cangrejos y las langostas. Estos artrópodos presentan diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos, pues su plan corporal posee tres tagmas o regiones bien diferenciadas que son la cabeza o cefalón, el pereion o tórax y pleon o abdomen. Sin embargo, en algunos grupos de crustáceos los segmentos torácicos se unen a los de la cabeza para formar una sola región conocida como cefalotórax. Dentro de este grupo, existe una gran diversidad, tanto de formas y órdenes, inclusive superior al de de los arácnidos y equiparable a los insectos.

Otras diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos como los insectos, es que los insectos, de forma similar a los crustáceos, se dividen en tres regiones corporales que incluyen una región cefálica o cabeza, el tórax y el abdomen. En este grupo se incluyen la mayor diversidad de especies del Phylum Arthropoda.

Por otro lado, los representantes de la clase Myriapoda, ciempiés y milpiés, se diferencian de los arácnidos debido a que poseen una tagmatización corporal que consta de dos regiones, la cabeza o región cefálica y el tronco, donde son indistinguibles el tórax y el abdomen debido a la segmentación y el alto número de apéndices locomotores, que a su vez se dividen en múltiples segmentos.

En la mayoría de miriápodos resulta muy difícil distinguir a simple vista los tres tagmas corporales, ya que tanto el tórax como el abdomen poseen segmentos con apéndices locomotores. En el caso de los diplópodos (milpiés), en cada segmento del tórax se encuentra un solo par de patas, mientras que en el abdomen, cada segmento posee dos pares de patas.

Diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos: Apéndices locomotores y antenas

El número de apéndices y sus estructuras conforman una importante diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos. En los arácnidos, al igual que en todos los quelicerados, es bastante notoria la ausencia de las antenas en la región cefálica. En contraste, los miriápodos e insectos constan de un par de antenas, que en los insectos pueden tener formas muy diversas dependiendo del grupo que se esté considerando. Los crustáceos, a diferencia de los arácnidos y el resto de los artrópodos, se caracterizan por la presencia de dos pares de antenas.

Otra diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos, es la presencia de cuatro pares de patas. En varios grupos de arácnidos el primer o segundo par de patas se encuentran especializados como apéndices sensoriales que, a menudo, son confundidos con antenas, causando confusiones taxonómicas con algunos grupos de insectos.

Los insectos constan de tres pares de patas marchadoras, donde el primer par de patas se encuentran modificadas en algunos grupos, para ejercer una función en la depredación. Los crustáceos generalmente tienen un par de apéndices por segmento, de los cuales, cinco pares constituyen patas marchadoras. En el caso de los miriápodos, el número de apéndices locomotores es mucho mayor y depende de la especie. Todos los quilópodos, por ejemplo, tienen un par de patas por cada segmento, mientras que en los diplópodos (milpiés) existen un par de patas en la mayoría de los segmentos.

Adicionalmente, los arácnidos constan de un par de apéndices denominados pedipalpos, que están ausentes en los demás grupos de artrópodos. En la mayoría de los grupos de arácnidos, los pedipalpos tienen una función sensorial y además son empleados como una herramienta de gran utilidad en la captura de sus presas, que generalmente consisten en insectos y otros invertebrados terrestres. En grupos como los escorpiones y pseudoescorpiones, los pedipalpos tienen forma de pinza, sin embargo, en otros grupos estos son estilo “raptor” y están ornamentados con un conjunto de espinas que facilita la captura de alimento. En la arañas, por ejemplo, los pedipalpos tienen una forma similar a una pata con algunas estructuras accesorias con fines reproductivos en los machos.

Quelíceros, principal diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos.

Los arácnidos poseen un par de apéndices alimentarios denominados quelíceros, que constituyen una de las diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos más importantes. Los quelíceros agrupan a un conjunto de animales que incluye a todos los arácnidos y un par de grupos marinos conocidos comúnmente como picnogónidos y cangrejos cacerola (Xiphosura).

Los quelíceros están ausentes en el resto de los artrópodos. Estas estructuras, junto al cono oral, formado por el labro y un labio inferior, conforman las piezas bucales de los arácnidos, y constan generalmente de tres artejos o articulaciones. La presencia y morfología de esta estructura conforma una diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos, en los cuales se encuentra un variado número de apéndices bucales que van a conformar mandíbulas (presentes en la mayoría de los crustáceos, miriápodos e insectos), o aparatos bucales más complejos como es el caso las mariposas (Lepidoptera) o el de las moscas y zancudos (orden Diptera).

Dentro de los arácnidos, las arañas, los ácaros, garrapatas y algunos grupos de pseudoescorpiones, presentan glándulas de veneno que se conectan a los quelíceros y permiten inmovilizar a las presas que consumen. En el caso de los ácaros que parasitan diversos vertebrados, los quelíceros están altamente modificados para introducirse en la piel del hospedero y succionar sangre y al mismo tiempo inocular anticoagulantes.

Diferencias en el crecimiento

En todos los grupos de artrópodos ocurre el crecimiento a través del proceso de ecdisis o muda. Sin embargo, la forma en que ocurre es motivo de diferencias entre arácnidos y el resto de los artrópodos. Los arácnidos son animales ovíparos de desarrollo directo, por eso al momento de nacer son una copia casi idéntica del adulto. Estos animales mudan continuamente su exoesqueleto para llegar al estado adulto, hasta la madurez sexual e incluso luego de ello.

Sin embargo, no existe un cambio tan severo como el que ocurre con los insectos holometábolos, que constan de varias fases larvales, un estadio de pupa y luego un conjunto de cambios dentro de este última fase, cuyo resultado es un individuo adulto reproductor.

Por otro lado, en crustáceos y los miriápodos también existe un proceso de muda similar al de los arácnidos, sin un cambio de forma aparente. Este proceso es conocido como ecdisis, y se trata de la formación de un nuevo exoesqueleto y el abandono del anterior; dicho mecanismo se encuentra mediado por hormonas y permite el crecimiento físico de estos animales.

Alimentación y estructuras alimenticias

En general, la mayoría de los arácnidos son depredadores y casi todos los grupos tienen quelíceros en forma de pinza, para tomar pequeños trozos de las presas que atrapan y que van ingiriendo poco a poco tras evertir los jugos digestivos sobre ellas. Solo un grupo de arácnidos conocidos como opiliones son capaces de ingerir partículas sólidas. Arácnidos como las arañas presentan quelíceros modificados en forma de “colmillo” que están asociados a glándulas de veneno, y otros como los ácaros están completamente modificados para el parasitismo. La presencia de esta estructura y el modo de alimentación de este grupo, es una importante diferencia entre arácnidos y el resto de los artrópodos, donde se encuentra mayor variedad de estructuras y estrategias alimenticias.

En los crustáceos encontramos gran diversidad de modos de alimentación, pues muchas especies son detritívoras, otras filtradoras y muchas también son depredadores muy eficaces. Los miriápodos también tienen varios tipos de alimentación, los ciempiés (Chilopoda) son animales depredadores, mientras que los diplópodos (milpiés) son degradadores de materia orgánica como la hojarasca y diversos tipos de materia orgánica de origen vegetal.

Por otro lado, en los insectos se pueden apreciar una gran diversidad de estrategias y adaptaciones alimenticias, lo que los diferencia de los arácnidos y el resto de los artrópodos. En este grupo animal, las piezas bucales han sufrido una amplia radiación adaptativa, lo cual ha resultado en una diversificación de formas y usos de dichas estructuras. Por ejemplo, entre los insectos polinizadores se pueden encontrar animales con aparatos bucales de tipo probóscide como en las mariposas (Lepidoptera) y las abejas (Hymenoptera), mientras que algunos frugívoros tienen aparatos masticadores como algunos escarabajos (Coleópteros).

Referencias

– Brusca, R. C., & Brusca, G. J. (2007). Invertebrados (Vol. 2). Rio de Janeiro: Guanabara Koogan.

– Hickman, C. P. (2008). Animal Biology: Integrated principle of Zoology. Times mirror Mosby.

– Marshall, A. J. & Williams, W. D. (1985). Zoología. Invertebrados. Reverte.

– Moreno-García, A., et al. (2012). Prácticas de Zoología. Estudio y Diversidad de los Artrópodos.

– Quelicerados y Miriápodos. Reduca (Biología). Serie Zoología. 5 (3): 28-41, 2012 https://www.ucm.es/data/cont/docs/568-2013-12-16-07-QueliceradosMiriapodos.pdf.