Alimentación de los animales invertebrados: ¿Qué comen?

Alimentación animales invertebrados
Alimentación de los animales invertebrados
Coconino National Forest/CC BY-SA 2.0

Introducción a la alimentación de animales invertebrados

La alimentación de los animales invertebrados se ve fuertemente influenciada en un contexto filogenético por la disponibilidad de recursos, el hábitat y el tipo de alimento que utilice la especie. En grupos muy basales como el caso de las esponjas, el método de alimentación, al carecer de un sistema digestivo diferenciado, se fundamenta en la filtración de partículas orgánicas a medida que pasan las corrientes de agua por la esponja, con excelentes adaptaciones, claro está, para aumentar la superficie que está en contacto con el agua por el plegamiento de la pared celular y el desarrollo de cámaras acuíferas; por su parte, grupos derivados dentro de los invertebrados, como es el caso de los artrópodos, ostentan hábitos de alimentación muy variados y modificación de los apéndices corporales en función de los mismos. De aquí radica el objetivo de este artículo, el cual busca dar al lector una visión general de la alimentación de los animales invertebrados haciendo un barrido desde los representantes más basales a los derivados en un contexto evolutivo.

Desarrollo del tema

Los poríferos son filtradores los cuales presentan digestión intracelular, los arqueocitos fagocitan las partículas orgánicas a medida que los coanocitos permiten el flujo, y se da el intercambio de oxígeno y eliminación de desechos; las esponjas dulceacuícolas presentan vacuolas contráctiles osmorreguladoras. Los cnidarios, la mayoría carnívoros, capturan presas con los tentáculos ingiriéndolas enteras, la digestión se inicia extracelularmente por la acción de enzimas digestivas que son expulsadas por células glandulares enzimáticas de la grastrodermis en el celénteron, posteriormente este caldo nutritivo que contiene hidratos de carbono, polipéptidos y grasas, ingresa a células nutritivo-musculares por fagocitosis o pinocitosis, donde termina con una digestión intracelular en vacuolas digestivas. Al carecer de sistema circulatorio, la cavidad gastrovascular participa en la distribución de los compuestos parcialmente digeridos y los residuos no digeridos son expulsados al exterior por la boca.


En alimentación de los animales invertebrados platelmintos, los turbelarios son carnívoros, depredadores o carroñeros y se alimentan casi de cualquier material orgánico de procedencia animal. Algunos son herbívoros y se alimentan de microalgas, y unos pocos, al alcanzar la madurez sexual, pasan de herbívoros a carnívoros, a su vez las planarias terrestres se alimentan de insectos o lombrices y la quimiorrecepción juega un papel preponderante en la localización del alimento. El tubo digestivo de los turbelarios está formado por la boca, faringe y cavidad gastrovascular, y al igual que en los cnidarios es incompleto, ya que los productos no digeridos salen al exterior por la boca. Los cestodos y trematodos se alimentan de los tejidos y líquidos del huésped y en ocasiones de las sustancias del tubo digestivo del mismo.

En los anélidos, los poliquetos presentan hábitos cazadores, detritívoros y suspensívoros. Los depredadores se alimentan de pequeños invertebrados, que al detectar la presa por receptores mecánicos o químicos, evaginan la faringe por una contracción rápida de los músculos de la parte anterior del cuerpo para capturar la presa y, con la posterior acción de músculos retractores, ingresarla al interior de la cavidad celómica. Los oligoquetos, por su parte, presentan estrategias de alimentación menos variadas que los poliquetos, y se han especializado en función del hábitat y el tipo de recursos que utilizan. Los hirudíneos son ectoparásitos que se alimentan de los líquidos y tejidos del huésped, un poco menos de la mitad de las especies conocidas son depredadores y algunas pocas especies necrófagas.

Entre ciertos invertebrados más derivados en un contexto filogenético, en los nematodos muchas especies son parásitos de animales y plantas, a cada lado de la cabeza presentan órganos quimiorreceptores denominados anfidios, poseen además boca y ano con un sistema excretor con tubos colectores asociado al digestivo para facilitar la excreción de desechos.


Los moluscos presentan dos tipos principales de alimentación, unos herbívoros o depredadores y otros suspensívoros. Tanto los herbívoros como en los depredadores poseen rádula, y esta presenta múltiples adaptaciones relacionadas con el tipo de alimento similar a los dientes de los mamíferos. En términos generales, una cinta de dientes empleada para raspar las partículas alimenticias que van a ser ingeridas. Algunos gasterópodos no raspan ni roen su presa, más bien la ingieren entera y la rádula forma una cubierta de espinas dorsales fuertemente curvadas sobre la masa bucal, esta última masa sujeta la presa rápidamente y es ingerida con facilidad. En otros gasterópodos la rádula se ha perdido o se utiliza para inyectar veneno. La alimentación suspensívora implica modificaciones en los ctenidios, que permiten al animal atrapar partículas orgánicas en suspensión en las corrientes de agua por la cavidad paleal.

Los equinodermos exhiben una gran variedad de estrategias alimentarias y el tracto digestivo varia en las diferentes clases: los crinoideos suspensívoros; los asteroideos depredadores oportunistas o necrófagos, con hábitos generalistas y especialistas en términos de preferencia alimenticia, dependiendo de la parte eversible de su estómago para la obtención del alimento, ya que es allí donde se liberan enzimas primarias y absorben los nutrientes; los ofiuroideos y equinoideos pueden ser depredadores, detritívoros, necrófagos y/o suspensívoros, y la mayoría de holoturoideos son suspensívoros o detritívoros.

Para finalizar el tema relacionado con la alimentación de los animales invertebrados, es de destacar que los artrópodos, al ser un grupo tan diverso, tenemos representantes muy basales en un contexto filogenético y otros un poco más derivados como el caso de la clase Insecta, es por ende que exhiben múltiples hábitos alimenticios y adaptaciones fisiológicas en función del tipo de recurso explotado y el hábitat. En esta clase tenemos depredadores, necrófagos, hematófagos, detritívoros, herbívoros, nectarívoros, micetófilos, coprófagos y carpófagos. A su vez presentan un sistema digestivo completo, y múltiples estrategias para obtener los nutrientes, como el caso de las termitas con protistas simbiontes para digerir la celulosa.

Resumen sobre la alimentación de los animales invertebrados

En vista de los múltiples hábitos alimenticios que exhiben, buscamos dar al lector una visión general de la alimentación de los animales invertebrados. Se resalta el papel que tienen la disponibilidad de recurso, el tipo de recurso utilizado y algunas limitaciones fisiológicas a la hora de moldear algunas estructuras involucradas en la obtención del alimento. Los hábitos alimenticios son muy variados y van desde la filtración hasta depredadores activos, que forrajean buscando su presa utilizando múltiples receptores químicos, visuales, mecánicos, entre otros.

Bibliografía

  • Brusca, R. C., & Brusca, G. J. (2005). Invertebrados. McGraw-Hill.
  • Gispert, C. (1999). Guías visuales océano Invertebrados. Barcelona: Oceano.
  • Moore, J. (2006). An Introduction to the Invertebrates. Cambridge University.

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