Mariposa de la muerte, Acherontia atropos, y su llamativa estampa

mariposa de la muerte, Acherontia atropos

Una mariposa africana migra a Europa durante la época estival. En su dorso lleva una macabra marca que se ha utilizado en el cine y la literatura: una mancha blanquecina con la forma de una calavera tiene la mariposa de la muerte, llamada científicamente Acherontia atropos. Un ejemplar que, por el calentamiento global, ha ampliado su territorio de veraneo.

Es un insecto lepidóptero, considerado el más veloz del planeta. En su vuelo pueden alcanzar velocidades de hasta 50 kilómetros por hora y son capaces de imitar el vuelo del colibrí, cerniéndose sobre flores para alimentarse de néctar.

Características de la mariposa de la muerte

Este espécimen desarrolla un considerable tamaño en las hembras. Su envergadura puede ubicarse entre los 90 y 130 milímetros, de una punta de un ala a la otra, siendo las hembras más grandes que los machos. Emite un agudo chillido cuando es molestada o atacada por sus depredadores.

La oruga también es bastante grande, entre 12 y 13 centímetros de largo, con un cuerno en la parte posterior. Crece en las hojas de las solanáceas, principalmente el tabaco, la patata y algunos afines. Va oscureciendo su tono verde mientras va haciéndose más adulta y a medida que se van sucediendo las mudas.

De color negro, amarillo y cenizo, la mariposa de la muerte tiene sobre el tórax una mancha que asemeja una calavera, así como varias líneas longitudinales, amarillas y negras. Está recubierta de pelo y sus alas son poderosas.

¿Dónde vive la mariposa de la muerte?

Acherontia atropos vive en la costa norte de África y la parte occidental de Asia, cerca del mar Mediterráneo. Durante el verano, vuela hacia Europa, invadiendo cada día territorios más boreales, presuntamente por el calentamiento global. Se le encuentra, principalmente, a nivel del mar y en el rango no superior a los 1.800 metros de altitud.

En África es una verdadera amenaza por sus poblaciones y hábitos alimenticios. Causa estragos en poblaciones de abejas que producen miel, uno de los productos favoritos de su dieta. En Europa no se ha constituido en amenaza porque pese a su viaje de verano, es víctima de insecticidas y de la contaminación lumínica.

Alimentación de la Acherontia atropos

La mariposa de la muerte disfruta de la miel. Por eso en África es una amenaza para los cultivos apícolas. Además, gusta del néctar y la savia de ciertas especies, como los jazmines y los claveles; y las solanáceas donde suele poner sus huevos.

Ha desarrollado un método infalible para ingresar a las colmenas y alimentarse. La protegen su pelo y cutícula gruesos, además de la resistencia al veneno. Pero, al estar dentro, segrega moléculas que simulan los ácidos grasos de la piel de las abejas, así que ellas no detectan que hay un intruso, la creen otra como ellas.

Reproducción de la mariposa de la muerte

Los ciclos reproductivos de la Acherontia atropos, empiezan justo en la época de verano. En África puede alcanzar hasta tres ciclos al año. Elige cuidadosamente la hoja de la especie donde dejará los huevos, de los que emerge una larva que se convierte en oruga y que puede morder al sentirse amenazada. Después de cuatro mudas, se vuelve una pupa.

En este ciclo está enterrada en el suelo, de 15 a 45 centímetros bajo la tierra hasta que sale la mariposa. Es la única de este tipo de animales que emite un sonido agudo, una voz que lanza cuando se encuentra amenazada y que puede escucharse a muchos metros.

Un mal augurio en la cultura popular

La figura parecida a una calavera que lleva la Acherontia atropos en su dorso la ha hecho aparecer en varias obras literarias y cinematográficas. Se le menciona en Drácula, de Bram Stroker; en El Silencio de los Corderos, de Tom Harris; y en otros escritos de Edgar Allan Poe, Thomas Hardy y John Keats.