Insecto Palo, fámidos y los conocidos insectos hojas

Insecto palo, fásmidos
© Paradais Sphynx
Insecto palo

Se conocen popularmente como insectos palo a los animales invertebrados pertenecientes al orden Phasmida o Fásmidos. Este orden incluye más de 3000 especies, que pueden presentar formas en su morfología cambiantes según el fásmido en cuestión, igualmente se conocen con denominaciones diferentes en las diversas regiones del mundo donde se pueden encontrar, aunque entre los nombres más populares destacan: insecto palo o insecto hoja, no obstante, este último presenta cierto fenotipo que difiere del anterior, ya que su cuerpo es aplanado dorsoventralmente, con presencia de alas provistas de carenas que asemejan más a una hoja de árbol que a una ramita.

Los insectos palo más conocidos son los comprendidos en el grupo de los Bacillus, en cambio, los insectos hojas engloba a los integrados en el género Phyllium. Otros también populares dentro del orden Phasmida o Fásmidos son los carausius con su particular forma de cambiar de color según el ambiente en el que se encuentren. En este artículo hablamos del insecto palo, también exponemos los aspectos morfológicos afines con los insectos hojas, ambos pertenecen a la clase insecta y el filo de los Artrópodos.

Características y descripción

El nombre de los insectos integrado en el grupo de los fásmidos viene dado por su morfología, en muchas ocasiones similar a la de un palo o ramita y que les permite camuflarse perfectamente entre la vegetación; además, sus colores también suelen ser similares a la vegetación, bien verdes o marrones, lo que fomentan más aún la presencia en estos animales invertebrados del fenómeno cripsis, de hecho pueden considerarse como los insectos con más mimetismo crítico. Sin embargo, la morfología en forma de palo no es la única que pueden adoptar estos insectos puesto que, como manifestamos con anterioridad, algunos adoptan formas que se asemejan mucho más a las hojas de los árboles, destacando su cuerpo comprimido y los lóbulos tegumentales en apéndices, partes laterales del cuerpo y en las alas anteriores.

En los denominados insectos palo su cuerpo es muy alargado y, de hecho, se encuentran entre los insectos más grandes, ya que pueden medir hasta unos 30 centímetros de longitud. El insecto más grande registrado ha alcanzado una longitud de hasta 62.4 centímetros, el hallazgo se produjo en el sur de China, concretamente en el área geográfica de Guangxi. No obstante, también se encuentran ejemplares pequeños que apenas superan el centímetro.

El cuerpo de estos insectos se compone de cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza destacan sus mandíbulas que se proyectan hacia el exterior y que están especializadas en la masticación. Presentan antenas muy finas, aunque pueden llegar a ser extremadamente largas. Sus ojos son compuestos y en algunas especies se encuentran también ocelos. Su vista está especialmente desarrollada incluso en condiciones de poca luz que es cuando son más activos.

Su tórax es alargado, especialmente en las especies que presentan alas, en estos casos, el primer par de alas está endurecido y el segundo par es funcional. El abdomen continúa con la morfología cilíndrica y es también muy fino sobre todo en el grupo de los insectos palo.

Los fásmidos presentan autotomía, es decir, pueden separar sus apéndices, fenómeno más habitual cuando mudan, con facultades para regenerarlos con posterioridad.

Distribución geográfica

Los fásmidos, el insecto palo y también el insecto hoja, se distribuye en zonas de casi todo el mundo, excepto en la Antártida y en la Patagonia; sin embargo, prefieren los climas cálidos por lo que son más abundantes en regiones tropicales y subtropicales. La mayor diversidad se encuentra en el sudeste asiático y Sudamérica, seguido de Oceanía y América Central. En las regiones temperadas de Europa, alrededor del Mediterráneo, también se pueden encontrar centenares de especies de insecto palo.

Hábitat y alimentación ¿Qué comen los insectos palos?

Los insectos palo son herbívoros, alimentándose mayoritariamente de hojas de los árboles y arbustos. Su papel en muchos ecosistemas es importante puesto que al alimentarse de hojas facilitan que la luz pueda llegar a zonas donde normalmente no lo haría, permitiendo así el crecimiento de plantas y árboles más jóvenes y por lo tanto menos altos.

Siempre están rodeados de vegetación ya que les permite vivir sin preocuparse por los depredadores. Muchos de los insectos palo y también los insectos hojas, especialmente individuos jóvenes, se sitúan en el reverso de las hojas para ser todavía menos accesibles a los depredadores.

Los adultos son de vida nocturna y tienen la vista especialmente adaptada para ello. Durante el día permanecen inmóviles en la planta o árbol donde viven y pasan totalmente desapercibidos. Es durante la noche cuando se mueven (un máximo de 2 o 3 metros) y aprovechan para alimentarse; sin embargo, no todas las noches abandonan sus refugios y salen a comer, ya que son sensibles al fuerte viento y a la excesiva humedad.

Los individuos jóvenes de insecto palo e insecto hoja tienen un ritmo de vida algo diferente y mayoritariamente están activos durante el día; además, pueden desplazarse a distancias mucho más largas y alejarse bastante de su lugar de origen.

Reproducción del insecto palo

insecto hoja
Insecto hoja

Muchas especies de insectos palo, también los insectos hojas, pueden reproducirse de manera sexual o de manera asexual mediante partenogénesis telitoca, es decir, se origina un nuevo organismo a través de célula femenina no fecundada, aunque en partogénesis telitoca lo nuevos individuos generados son siempre hembras. En la mayoría de casos esta decisión depende de la abundancia de machos en la época reproductiva.

Cuando hay apareamiento, el macho monta sobre la parte dorsal de la hembra y dobla su abdomen hasta hacer coincidir su conducto sexual con el de la hembra. El proceso puede durar varias horas y finalmente el macho transfiere los espermatozoides a la hembra.

Una vez ha acabado el apareamiento o la hembra ha generado los huevos por partenogénesis, los puede depositar en varios lugares. Algunas especies los tiran directamente al suelo con un movimiento de su abdomen, otras los entierran en pequeños agujeros en el suelo y otras los depositan en las axilas de la planta.

El número de huevos que producen los fásmidos puede variar desde un centenar hasta 1200 huevos. Estos huevos se parecen en forma y tamaño a semillas y en muchos casos están protegidos por una capa externa calcárea. El tiempo que tardan en eclosionar cambia según la especie, aunque acostumbra a estar entre 20 y 30 días.

Una vez el huevo eclosiona, sale al exterior una ninfa con una morfología similar a una hormiga que se alimentará de las restas de su huevo. A lo largo de su vida pasará por varios estadios de ninfa y mudas de piel y finalmente generará un organismo adulto. El ciclo de vida de un insecto palo puede durar desde unos meses hasta tres años dependiendo de la especie.

Insecto palo e insecto hoja. Cuidados generales

Aunque no es muy abundante tener un insecto como animal doméstico o mascota, lo cierto es que muchas personas tienen ciertas preferencias por estos animales invertebrados. Su mantenimiento no es muy complicado, lo más importante es tener ciertos conocimientos sobre las costumbres y hábitat de los fásmidos, pues es necesario recrear su entorno natural en aras a su propia supervivencia en cautividad. Existen muchas especies y lo hábitos o costumbres suelen variar, sobre todo desde el punto de vista ambiental en el que se va a alojar el insecto palo o la especie insecto hoja.

Lo aconsejable para evitar fugas es disponer de una urna de cristal, a la que se inserte una tapa tipo malla para que la ventilación sea la apropiada en estos animales, como quiera que tienen tendencia a permanecer entre la vegetación es preferible que la urna sea más alta que ancha y lo suficientemente grande para que el animal pueda deambular holgadamente entre su área de cautiverio. Se puede introducir troncos de maderas para que se adapte mejor, los vegetales que consumen deben estar provistos de tallo e introducidos en un pequeño cuenco con agua, de esa manera se conservarán mejor. El suelo o base puede ser con sustrato, por ejemplo, tierra, arena u otros elementos no tratados con sustancias nocivas para el insecto palo o el insecto hoja. Si se opta por comodidad, también se puede insertar como sustrato papel higiénico, es absorbente y más cómodo en las tareas relacionadas con la limpieza y desinfección de la urna en la que se aloje el fásmido.

La alimentación es a base de hojas de plantas, por lo que es necesario conocer la especie en cuestión y saber de antemano el tipo de vegetación que consume. Lo mismo ocurre con lo parámetros de temperatura y humedad que requieren estos animales invertebrados. La cría en cautividad de algunas especies es exitosa, incluso motiva aún más la afición de aquellos amantes de insectos mantenidos en cautividad, sin olvidar que deben adquirirse los criados en el entorno domésticos y no recolectarlos de su medio natural.